El procedimiento extraordinario se enmarca en un despliegue estratégico por toda la macrozona norte del país, interviniendo unidades de Arica, Antofagasta, Copiapó y Tarapacá.
Un total de 711 internos fueron intervenidos durante un masivo operativo de registro y allanamiento extraordinario ejecutado en el Complejo Penitenciario de Alto Hospicio, en el marco del Plan Nacional Contra la Violencia Carcelaria. El procedimiento, que se extendió durante toda la mañana, contó con la supervisión en terreno del Seremi de Justicia y DDHH, Claudio Chamorro Olguín, y del Seremi de Seguridad Pública, Omar Salazar Méndez, en una acción coordinada que permitió retirar de circulación múltiples elementos prohibidos, entre ellos 36 armas blancas, drogas y teléfonos celulares, reforzando la seguridad tanto de la población penal como de los funcionarios.
El operativo formó parte de un esfuerzo integral de la Dirección Nacional de Gendarmería, cuyo grupo especializado de la GEAM (Grupo Especializado Anti-Motines) se desplegó por toda la macrozona norte del país, ejecutando intervenciones en los centros penitenciarios de Arica, Antofagasta y Copiapó, además de Alto Hospicio. A nivel local, el procedimiento estuvo liderado por la Directora Regional de Gendarmería, Coronel Nélida Troncoso Gutiérrez, y la Jefa Operativa Regional, Coronel Emylyn Ibáñez González, al mando de un contingente de 201 efectivos de unidades especializadas (SSEE Santiago, USEP Iquique y ECA), personal del propio complejo y de la dirección regional.
Al respecto, el Seremi de Justicia y DDHH de Tarapacá, Claudio Chamorro Olguín, destacó que «este masivo despliegue en la macrozona norte responde al compromiso firme de mantener el control total de los recintos del país. Con el retiro de estos elementos prohibidos, garantizamos mayor seguridad tanto a la población penal, como a los funcionarios que ejercen su labor diaria».
Por su parte, el Seremi de Seguridad Pública, Omar Salazar Méndez, enfatizó que «no permitiremos que las cárceles se transformen en centros de operaciones para la delincuencia. Este allanamiento extraordinario golpea de forma directa las estructuras que intentan generar violencia carcelaria, coordinando los esfuerzos del Gobierno y el personal especializado de Gendarmería».
La revisión abarcó los módulos 13, 14, 16, 31, 32, 33 y 34 de imputados, y el módulo 15 de condenados. Tras el cierre del operativo, el balance oficial arrojó la incautación de 36 armas blancas, seis teléfonos celulares con sus respectivos accesorios (cargadores, tarjetas de memoria y un módem), una sierra, cinco botellas de licor artesanal y un total de diez dosis de diversas sustancias ilícitas, junto a ocho pipas artesanales, logrando desarticular de manera efectiva potenciales focos de conflicto al interior del complejo.


